Redescubrir a Gramsci y Luckács [*]

Sostengo que tenemos necesidad de una nueva teoría del cambio histórico (que implica, en particular, una nueva teoría del cambio social). En el siglo que concluye, la interpretación estalinista de la teoría marxista, valiéndose del prestigio primero y del poder luego del Estado soviético, ha ocupado el mayor espacio, relegando a una posición claramente minoritaria, o marginal, otras interpretaciones: en especial la luckacsiana y la gramsciana. Si las interpretaciones luckasiana y gramsciana hubieran podido oponerse válidamente al estalinismo en el terreno cultural y en la cultura política internacional, se hubiera asegurado una más fecunda continuidad con el marxismo originario y también con su versión leniniana. Y sería posible reforzar hoy el sentido de la continuidad, incluso en las innovaciones teóricas que nuestro tiempo hace necesarias.